Los lunes son largos. Casi no hay más descripciones que esa. Son desmoralizantes en el sentido en que no generan mas expectativas para quién lo vive, más que dejar que el tiempo transcurra, se transforme en algo mas prometedor, Pero no siempre se puede.
El martes es mas feo aún, ya que me dice que hay gente que puede hacer cosas, que yo quisiera compartir pero no puedo, me atrapan abligaciones laborales, que me reconfortan con dinero que uso para olvidar los devaneos de las horas de trabajo.
El miercoles, es confuso, te da la sensación de que lo malo ya termina, que ya tenemos tanto hecho como para hacer. Pero no es mas que una ilusión, macabra. El tiempo sera tiempo eternamente, y nada lo podra cambiar. Consejo: si quieren que el tiempo pase rápido, hagan cosas que lo reconforten. Nuestra existencia es tan amarga, que lo bueno se hace poco, siempre.
El jueves: es mi dia de plenitud. No soy de los que viven esperando el fin de semana, pero si de los que viven esperando que la semana pase. El jueves es la noche ideal. pero no para salidas y transnochadas, sino para quedarme en casa tranquilo a leer, o ver una pelicula, o escuchar ese disco que no puedo escuchar en viajes de colectivo.
El viernes: es una mentira, pues aún me queda el sábado.
El sabado: solo espero que llegue la noche, que se eliminen distancias para que se haga domingo.
Domingo: Adoro el amanecer del domingo. Me siento feliz. Diario, mate y provocar sonrisas que son para mi. Y por mi. Si lleve mejor, escuchare la lluvia caer, pero nada mas.
Mas o menos de esa manera son mis dias. Pero lo cierto es que asi nunca es mi semana. Porque por más que mis dias sean siempre asi, tambien influye mi personalidad. Y la ajena. Hay música.
lunes, 18 de diciembre de 2006
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